Travesía de La Garbanza

La Garbanza enseña y entretiene

De Juana (cómo no) y de lo que simboliza Sábado, 2 Agosto 2008

Aviso: esta va a ser una entrada polémica. He aguantado hasta la cuarta sin decir cosas controvertidas. No está mal para ser yo.

Y como en este país (no se si en otros también, no he vivido fuera el tiempo suficiente para comprobarlo) parece ser que para defender a las mujeres hay que ser una de ellas, o marica; para defender el derecho de los homosexuales también hay que serlo y para defender cualquier derecho hay que estar en el colectivo afectado (el por qué puede ser un buen tema para hablar en otra ocasión), voy a dejarlo muy claro desde el principio: no soy proetarra, no les apoyo ni me gusta lo que hacen. Defiendo la vida por encima de casi todo, incluso más allá de lo que lo hace la gran mayoría de las personas. Los que me conocéis sabéis a qué me refiero.

Bien,una vez con las cosas claras sabéis que De Juana abandona hoy la cárcel. Hace un par de años, en plena guerra cruzada por la tregua de ETA este hombre se convirtió en una especie de símbolo, de personalización del mal absoluto para todo ese sector social contrario a la negociación que fueron adoctrinados apoyados por ciertos medios políticos y politizados y de grupos de comunicación.

A mi, para ser sincera siempre me sorprendió que una parte tan enorme de este país fuera contrario a la negociación. No soy ingenua, sé que esta gente no es digna de confianza, que van a intentar sacar lo que puedan, es lógico. Sin embargo, creo que cualquier resquicio que pueda existir para poder alcanzar el alto el fuego debe ser escarbado y explotado hasta que la posibilidad se agote. Sí, aún hoy, cuando ya parece que todos están en desacuerdo, yo soy favorable a la negociación. La paz es más importante que el “precio político” (expresión, por otro lado, que nunca he llegado a entender, opino que es una pura cuestión demagógica). Llevamos 40 años con violencia y las fuerzas de seguridad no han conseguido acabar con ellos. No se por qué iba a ser diferente en un futuro cercano. Ojalá que sí, pero no confío en ello. Además cuanta más “opresión” sientan, cuanto más cerca crean que tienen al “enemigo”, más unión interna tendrán y más jóvenes supuestamente “luchadores” se les unirán. Cosas de la mente humana.

Soy favorable a la negociación porque no creo que sea justo que a alguien por ir a su trabajo le peguen dos tiros, ni que a alguien le secuestren por tener determinadas ideas, o por estar en el lugar inoportuno, porque me parece que poder pasear por la calle sin que exista la posibilidad de que un coche explote a dos metros de uno es más importante que a unos cuantos asesinos se les rebaje la condena. No es justo, cierto, pero lo prefiero a que alguno de mis seres queridos o yo misma muera o resulte herido por el extremismo armado. Es mejor la rabia que el miedo.