No me gusta la parafernalia navideña, y eso incluye la parafernalia de nochevieja.
Pero sí me gusta iniciar un nuevo año. Esa sensación de que todo está por pasar, de que, por fin, éste será EL año, no porque el anterior haya sido malo, sino porque éste va a ser el mejor, en el que voy a conseguir lo que me merezco, lo que quiero, por lo que he luchado, y va a ser genial.
Sin embargo, llevamos mes y medio de éste 2010 y no se puede decir que haya tenido un buen comienzo. Vamos que ha tenido un comienzo de mierda.
He tenido en clase tal sobresaturación de trabajo que me han dado un par de ataques de ansiedad, no muy fuertes, eso sí, pero con angustia. Pero bueno, ya ha pasado.
Una fuerte crisis de pareja, que por fortuna también parece superada.
Y mi perra cojea, y despues de tres semana creyendo que era una rotura de ligamentos, le diagnostican un tumor óseo, de esos tan jodidos. Hay que amputarle la pata, darle quimio y su esperanza de vida es de un año, sin amputación, un mes. Y no me puedo quejar. De momento no hay metástasis y la llevamos a una de las pocas clínicas veterinarias que hacen tratamientos de éste tipo a los perros.
La amputación ya está hecha y se recupera bien. Ella está como siempre, es un buen síntoma.
El jueves empezamos la quimio. Nos han dicho que lo bueno es que a lo perros no les afecta como a los humanos para ellos la prioridad es la calidad de vida del animal y la va a tener. No vómitos, no mareos, no pérdida de pelo ni nada. A ver cómo le sienta.
Y mientras, buscamos remedios alternativos complementarios para ver si logramos ralentizar el proceso. Mi madre ha encontrado una esencia natural que parece que va bastante bien y que se ha contrastado con estudios serios, que con estas cosas nunca se sabe.
¿Lo peor? Aparte del digusto, claro, las lágrimas y el nudo del estómago, que nunca termina de irse, es la demagogia barata, como dijo el oncólogo, de la gente, con sus “con la cantidad de niños que no pueden accedar a estos tratamientos” o “no merece la pena gastar tanto dinero en un animal”.
Pues , en primer lugar, cada uno se gasta su dinero en lo que quiere. Estoy harta de que la gente se crea legitimada para juzgar así porque sí.
Y en segundo lugar, mi cabeza no logra comprender porqué cuando se hace ésto con animales a la gente enseguida le viene la idea de los niños o de personas que no pueden tener estos tratamientos, por falta de recursos, pero no ocurre lo mismo, cuando alguien se gasta 1000€ en hacerse la depilación láser, ponerse botox o hacerse unas uñas de gel o unos pantalones o un bolso de marca.. Es que eso no es mucho mas superficial? Eso no le da vida a nada, no es más que una cuestión de vanidad y de imagen, de valoración externa, pero tiene una enorme aprobación social.
No entiendo nada. Y, además, me da igual.
Cada día me cansa más la gente, y me gustan más los perros.